Juramento

©Copyright Margarita MedGut

No hay amargura que ose profanar la arquitectura de tu rostro; solo habita en ti una verdad, la única que reconoces: el artificio de las lágrimas disfrazadas. ¿Qué sepultas en el sedimento de tu ser? Acaso una promesa que el tiempo ha dejado en los huesos, un juramento que persigues en la geografía de tus sueños lóbregos.

En lo más abisal de tu espíritu, comprendes que la vida se ha desangrado, esfumándose como pétalos blancos que el viento arrastra hacia el olvido. Entonces, ¿por qué insistes en aguardar ese llamado? ¿Por qué mendigarle un eco a ese espectro que llamas amor? Tu rostro, sumido en una abulia de mármol, ha olvidado el origen del llanto que hoy ocultas tras la máscara.

No te permitas fenecer en el lecho de tu propio pesar. Esta noche, lo presiento, vas a arrancar de raíz cada vestigio necrótico que aún palpita en tu corazón.

¿Dónde buscarás refugio cuando el vacío te reclame? ¿En los piélagos de sal donde naufragaron tus tesoros, o en el abandono de tu habitación, esa que aguarda, como un animal paciente, para beberse el estruendo de tu llanto final?


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