Tu mirada

Esta mañana me detuve en tus ojos y en ellos encontré un fragmento de mi infancia. Tienen esa amabilidad primera, esa transparencia de ventana abierta donde confío, al fin, en el alma que se asoma. Cruzo la ciudad y solo encuentro naufragios: miradas abatidas, rostros que son muros, ojos nublados por el tedio o la desdicha. Sigo de frente, intentando descifrar el aprendizaje, porque sé que hasta en la sombra habita una lección.

Pero tu mirada… tu mirada es un hallazgo extraño, un oasis de sinceridad en medio del desierto. Decidió guardarla en el cofre de mis tesoros invisibles, allí donde atesoro los instantes únicos, esos que sirven de refugio y alimento para mi corazón y mi alma solitaria.


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